¡Las Sanz estrenamos blog desde Abu Dhabi!

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Profesionales
Fecha Miércoles, 13 febrero 2019

Hola a todos los amigos de la Federación de Madrid, empieza otro año para nosotras, un 2019 repleto de nuevas aventuras que queremos compartirlas con todos vosotros. Las hermanas Sanz Barrio por el mundo. ¿Os venís de viaje con nosotras?

Nuestra temporada ha comenzado un poquito antes de lo deseado, ya que la pretemporada nos gustaría que hubiese sido un poco más larga. El 25 de noviembre, con el Open de España, acabamos el año, y el 7 de enero partíamos rumbo a Abu Dhabi. Cuando hablamos de pretemporada nos referimos a la época de cambios, época de meterle caña al gimnasio y de hacer arreglos técnicos para estar preparados para la nueva temporada. 

Por suerte, o por desgracia, la pretemporada siempre nos coincide con las navidades. Suerte, porque podemos pasarlas con la familia y disfrutarlas; desgracia, primero porque hace frío y entrenar se hace mucho más duro y hay menos horas de sol, y segundo, porque son días plagados de eventos, comidas y cenas que dificultan la rutina, y la planificación. Esto, sumándole el tener que viajar a Abu Dhabi el día después de Reyes, nos ha reducido mucho nuestra pretemporada. Aunque haya sido corta, hemos intentado aprovecharla al máximo con los días que hemos tenido, trabajando la técnica, pero principalmente nos hemos centrado en la preparación física. 

El año pasado se hizo duro ya que en el Symetra se juegan casi 21 semanas seguidas; así que, a nuestra preparación física general, le hemos añadido preparación más específica de golf y de movilidad, muy focalizada en nuestras debilidades musculares y en la potencia y explosividad del movimiento. El objetivo es estar más preparadas todo el año, y con un mantenimiento diario ser capaces de estar casi al 100% toda la temporada.

Aún estando poco tiempo en casa, teníamos muchas ganas de jugar nuestro primer torneo. A nosotras lo que de verdad nos gusta es la competición, y más sabiendo que nos íbamos al calorcito, y que íbamos a poder estar una semana entrenando y jugando con buen tiempo. Como he dicho, volamos para Abu Dhabi el día 7 de enero prontito por la mañana, con la resaca de Reyes y como no podía ser de otra manera, nos tocaron todos los menores de 5 años en las filas que nos rodeaban en el avión, así que dormimos poco jeje.

Los Emiratos es un país diferente, con unas instalaciones alucinantes, donde se invierte muchísimo dinero, y nosotras, por suerte, lo podemos disfrutar. El campo, Saadiyat Beach Golf Resort, es un ostento, unas infraestructuras brutales, una cancha de prácticas de 400metros, hay impalas salvajes por el campo, hoyos que pegan al mar, en conclusión, es una maravilla. Y encima tuvimos la suerte de que el hotel oficial, que había abierto hacía un mes, el Jumeirah at Saadiyat Island, era sponsor del torneo, así que nos hicieron precio a las jugadoras para quedarnos allí. Para que os hagáis una idea, pedimos comida al hotel todas las noches. ¡Cenar en el hotel era tan caro que no nos lo podíamos permitir jeje! Todas las noches bajábamos a recepción cuando llegaba la vespa del reparto a por nuestra cena, y los botones y recepcionistas nos miraban y se reían.

El torneo se jugo en un formato diferente. Los primeros dos días jugamos cada profesional con un amateur, formando un equipo, y el último día solo los mejores 15 equipos jugaban. Es un formato desafiante pero divertido. Por un lado, le da la oportunidad al amateur de vivir desde dentro un torneo profesional. Conocer más en profundidad, no solo al jugador como persona, sino también sus rutinas, sus maneras de estudiar un golpe o su estrategia en el campo. Pueden apreciar la verdadera diferencia entre el golf amateur y el profesional y a su vez sentir un poco en sus carnes lo que es la presión, ya que ellos están compitiendo junto a su pro por meterse en el top 15.

Y, por otro lado, desde el punto de vista del profesional, este formato reta nuestra capacidad de entrar y salir de nuestro estado máximo de concentración, ya que te estás jugando el pan, pero a la vez estás en un ambiente distendido jugando con dos amateurs, e intentando ofrecerles la mejor experiencia posible. Ambas jugamos solas el último día, ya que, como equipo, ninguna paso el corte. Marta, después de vueltas de 75, 71 y 69 quedó empatada en el puesto 11 y yo, Patricia, con 77, 77 y 76 quedé T49.

El primer torneo del año es un poco complejo de analizar. El resultado no lo es todo. Es la primera prueba después de un parón, que por muy corto que haya sido, en la competición profesional, se nota. De un parón repleto de entrenamientos duros y puestas a punto en todos los aspectos para llegar a esos 3-4 días y ¨medirte¨.  Dependiendo del jugador, de la persona, del momento, etc cada uno asume y afronta ese reto de manera diferente, y el resultado no es necesariamente el espejo cristalino en el que medir ese progreso. Por eso las sensaciones son quizás la base principal, la unidad de medida de esa pretemporada y de esa mejora que has planteado para el año.  Siempre sacando conclusiones de cómo seguir trabajando y superándose cada día, teniendo muy presente que el golf es el deporte de paciencia, constancia e ilusión.

Uno de los momentos mas destacados de Abu Dhabi ha sido conocer a Gary Player. Su torneo benéfico se jugó el domingo después de acabar nosotras, y pudimos verle dar bolas, asistir a su gala benéfica e incluso hablar con él y hacernos alguna que otra foto. Leyenda no lo define, porque pasados los 80 sigue jugando al golf que da gusto, y está siempre dispuesto a corregirte y darte consejos. Y además no sólo es un gran golfista, sino que también es un hombre muy interesante habiendo recaudado 69 millones para la educación de niños en el mundo. Es, en definitiva, una persona digna de conocer.

Otro momento muy destacable para nosotras fue cuando llegamos a la facturación de Etihad a la vuelta a Madrid y el agente nos dijo que a lo mejor en la puerta de embarque nos subían a business porque el avión iba completo. A ambas se nos cayo una lagrimilla, jeje, era un vuelo que salía a las 2 de la madrugada y llegaba a madrid a las 8 de la mañana. Siempre soñamos con ese momento en el que viajamos en business y podíamos tumbarnos en el avión. Cuando llegamos a la puerta, dimos la tarjeta de embarque, pitó y se puso en rojo, dimos saltos de alegría. En nuestra nueva tarjeta de embarque ponía asiento 4A y 4B.

Fue un momento maravilloso, una de esas pequeñas alegrías, que después de jugar 18 hoyos, hacer la maleta, ir a una gala, llegar al avión y poder tumbarte no tienen precio. La felicidad se encuentra en los pequeños detalles de la vida. smiley

 

Bueno, aquí os hemos dejado nuestro primer viaje del año. En el próximo capitulo os contaremos nuestras aventuras en las Antípodas, a donde nos dirigimos en este momento. Gracias por leernos y hasta la próxima.