“Ahora me lo creo y sé que algún día podré jugar el PGA Tour, Majors…”

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Fecha Martes, 25 junio 2019

Sebastián García Rodríguez es uno de los golfistas de moda esta temporada. Así lo acreditan sus dos victorias en el Alps Tour. La tarjeta del Challenge ya la tiene en el bolsillo para el próximo año, pero ahora no se quiere detener aquí. Busca más. El siguiente objetivo es llegar al European Tour y todo pasa por hacerlo muy bien semana a semana. El trabajo de pretemporada en Egipto, tanto físico como mental, y el apoyo económico recibido por MD Golf, ha cambiado radicalmente su manera de ver las cosas. Ahora se lo cree y parece imparable. Hemos charlado con él…

Una primera mitad de temporada para enmarcar…

En principio yo tenía mis dudas en cuanto al calendario. La idea era empezar en el Alps Tour a modo de entrenamiento o calentamiento antes de arrancar con el Challenge, ya que en 2018 con mi categoría actual se pudieron jugar unos doce o trece torneos. Sin embargo, este año no se está entrando en ninguno, es alucinante. Hasta Carlos Pigem que tiene una buena categoría se estaba quedando fuera de los torneos. Entre esto y que empezamos muy bien el año en Egipto decidimos centrarnos más en el Alps, de este modo además conseguíamos sentirnos más y mejor como parte de un circuito. Después, al haber ganado en Abruzzo y en Pinetina y hacer buenos puestos en Italia y España, me puse líder y ya con más razón puse los cinco sentidos en el Alps. Ahora ya tengo la tarjeta del Challenge asegurada para el año que viene y han cambiado los objetivos.

¿Y cuáles son esos objetivos?

Pues quiero ir golpe a golpe y torneo a torneo, pero obviamente la idea es acabar en el top 15 del Challenge Tour para conseguir la tarjeta del European Tour. Además, por supuesto me gustaría ganar algún torneo, aunque ese objetivo vale para cada semana.

¿Tienes claro lo que vas a poder jugar de aquí al final?

A día de hoy sé que me van a dar una categoría pasado el Andalucía Costa del Sol Match Play 9. Concretamente, se trata de los tres primeros del ranking que estén entre los 45 mejores y que no tengan categoría. Con ésta se puede jugar todas las semanas, pero claro se actualiza después de cada torneo y hay que pelearlo. Ahora mismo estoy el tercero en esta categoría, de forma que podría jugar la semana que viene el Challenge de Italia. Estaba el cuarto, pero Robin Roussel ganó la semana pasada (hasta la victoria se iba clasificando a los torneos acabando en el top ten la semana anterior) y dejó esta categoría para meterse en la de ganador. El que viene por detrás mío es Anti Ahokas, que lo tengo muy cerca, a 160 euros, así que no toca otra que seguir jugando muy bien. La categoría es 3c.

No debe ser fácil jugar con esta presión cada semana…

A mí me gusta esta situación, la prefiero ya que dependo de mí mismo. Se trata de que yo lo haga bien en cada torneo. Cuanta más presión tengo, mejor juego. Siempre ha sido así. De hecho, es algo que estoy trabajando con mi psicólogo. Si estoy arriba para ganar no me bajo, pero si por ejemplo estoy en el puesto 20º, me cuesta mucho mantener la concentración. En eso estoy trabajando, para valorar cada puesto correctamente y ver que cada cosa tiene su aliciente.

La pregunta del millón: ¿Qué ha pasado este año para que al fin todo ese potencial de Sebastián García Rodríguez aflore y lleguen las victorias?

Hice una pretemporada muy buena en Egipto, referente a gimnasio y cabeza, ya que el swing prácticamente no tiene que decirme nada Pepín Rivero, más allá de algún retoque. El trabajo físico y psicológico ha sido muy grande. Le echamos muchas horas y eso es lo que a mí me faltaba. Además de esto, que fue muy importante, ha sido crucial saber que no dependía del dinero para jugar. Nunca he podido tener un calendario de temporada claro porque incluso cuando empezaba jugando bien en el Challenge, como no tenía dinero, porque todo lo que ganaba lo metía en casa con mi madre, no podía seguir en los siguientes torneos y lo tenía que dejar. La gente me decía, pero si has ganado 15.000 euros, cómo que no sigues, y yo, ya, pero el dinero lo tiene mamá… Hace dos años vino el cambio. Encontré a alguien que me apoyó, mi socio de la tienda MD Golf, y ahora al menos sé que los gastos están cubiertos y que no va a ser un problema de dinero. Ahora tengo que poner yo el golf y en eso estoy, por eso han empezado a llegar los buenos resultados. Encontré una estabilidad que me permite estar tranquilo y centrarme sólo en golf. La temporada está cubierta.

¿Cómo podrías concretar el trabajo físico y mental que hiciste en Egipto a principios de año?

Actualmente, hago una sesión de gimnasio antes de salir a jugar y otra después de jugar. Corro unos 25 minutos por la mañana y otros 25 por la tarde y después hago una tabla de suelo que me manda Edu Serrano y donde trabajo con mi propio peso. Me encuentro mucho mejor. Antes, aparentemente físicamente estaba bien, pero me faltaba, sobre todo resistencia. A día de hoy llevo doce o trece torneos y sólo he descansado una semana… y estoy tan pichi. Lo he cogido como una rutina y si no lo hago me falta. Antes cuando jugaba varias semanas notaba cómo se me iba la cabeza en mitad de la vuelta. Y mentalmente, todo el trabajo ha ido encaminado a centrame en el presente. Antes me llevaba todos los problemas de casa al campo. Al final, el campo era mi casa. Yo me intentaba evadir con el golf, pero no lo conseguía. Mis enfados, mis cabreos en el campo, mi poca motivación venía porque yo fuera del campo tenía problemas. Lo que yo tenía detrás era más problemático que hacer un bogey y por eso saltaba cuando no iban bien las cosas. A día de hoy, sin embargo, el bogey me supone una mueca y después soy capaz incluso de encadenar tres birdies. Ahora hago un triple bogey y consigo recuperarme y hace un año habría terminado ahí mi vuelta.

¿Y cómo se consigue algo así?

He conseguido estar en el proceso y en el presente. Cuando estoy en el campo ni el pasado ni el futuro importan. Juego cada hoyo como si fuera el hoyo 18. Lo estoy trabajando desde enero con un psicólogo que se llama Ricardo, de la Universidad de Madrid, con quien me puso en contacto Edu. Han trabajado mucho en el mundo del fútbol y me va guiando. Es como si estuviera teniendo una charla con un colega. Me viene muy bien. Siento como que no le debo nada a nadie, estoy tranquilo y a gusto conmigo mismo. Ya no veo problemas donde antes sí.

¿Sebastián García Rodríguez se siente ya preparado para el salto al European Tour?

Sí. Antes no lo habría dicho o lo habría dicho en condicional. Ahora sí. Rotundo. Incluso, no se cuándo, pero sé que podré jugar algún día el PGA Tour, Majors… Porque el juego lo tengo. Me faltaba creérmelo. No era capaz de decir al mundo que me lo creía. Y a día de hoy me lo creo, me creo que puedo hacer birdies y pegar golpes que otros no pueden. Puedo hacer sacadas de búnker que otro no, tiros contra viento… Poco a poco me lo estoy creyendo, que es lo que más me cuesta. Tanto Rory, como Dustin, como Gary Woodland son muy buenos y pueden ganar, pero el que está detrás también es muy fino. Si a los 30 mejores del Challenge los pones a jugar el US Open a lo mejor te pasan el corte y acaban arriba.

¿Viste el US Open? ¿Con qué sensación?

Lo vi y tuve la sensación de que algún día estaré ahí. Arnaus es muy amigo mío y estuve hablando con él toda la semana, también hablé con Rhys Davies, que ya ha jugado un US Open, y que dice que está muy cerca, que la diferencia es mucho menor de lo que parece. Pegando a la pelota no hay tanta diferencia, lo que cambia es la cabeza.

Esta semana, Sebas García ha sido el principal protagonista de suestro tercer Fedeblog: