Una afición para toda la vida

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Fecha Viernes, 30 abril 2021

Los que lo prueban quedan hechizados por su embrujo. De veinte días malos llega uno brillante y eso hace que sea altamente adictivo. 

 

El golf es un deporte de superación, con más días bochornosos que brillantes, con más golpes horribles que sublimes. Es prometedor, fascinante y tentador, pero también puede ser humillante y desmoralizador. Esa dualidad es probablemente lo que le convierte en uno de los deportes más cautivadores que existen. 

 

Una de las grandes virtudes del golf y a la vez uno de los grandes retos que no te permiten excusas, es que en realidad no jugamos contra otros sino contra nosotros mismos.

Siempre eres tú contra el campo, el compañero de juego es simplemente un compañero de viaje. El reto está en superarte a ti mismo, no en ganar al de al lado.

Al golf hay que darle mucho y pasar por el aro constantemente. El golf castiga y ridiculiza de tal manera que la actitud sufre auténticos descalabros. Y es tan fácil sucumbir a las primeras de cambio por desdén. Lo más doloroso para el que falla es saber que podía no fallar el swing y el drama se repite: campos llenos de jugadores que no sonríen, serios, abrumados por su incompetencia y tan cerca de la gloria…basta una bola tocada en la yema y que salgan del ombligo para sentir la emoción del golf y engancharse por puro placer para siempre.

El golf es ese gran amigo que continuamente nos traiciona y al que siempre volvemos.

Los jugadores que perseveran, los que siguen incansables día a día con tesón son los buenos golfistas, los que tienen verdadera afición. Se hace hábito y de pronto es una parte cotidiana de nuestra vida. Para siempre.

No hay tiempo ni espera, anímate a tener una afición para toda la vida.