Los greenkeepers, el corazón de los campos de golf

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Fecha Lunes, 17 febrero 2020

José Ángel Sánchez, el greenkeeper de la Escuela de golf de la Federación de Madrid, nos desvela su titánico trabajo diario para mantener el campo de golf y la zona de prácticas impecables. “El golf fue el que me encontró a mí recién acabada la carrera”

Los greenkeepers son el alma de los campos de golf, una figura imprescindible. Unos años atrás no disponían de responsables de mantenimiento cualificados para tal cometido. Pero al ir creciendo la afición y los campos de golf se vio en la necesidad de perfeccionar la formación de dichos trabajadores.

Jaime Ortiz-Patiño, uno de los mayores promotores del golf en España, fue el principal precursor de esta profesión. Les dio visibilidad y demostró al resto de la sociedad que se trataba de un trabajo vital para el crecimiento de este deporte en nuestro país.

La creación de campos de golf, esencialmente comerciales, produjo un cambio radical, que conllevó a exigir unos conocimientos y responsabilidades específicos necesarios para el cuidado y el mantenimiento de estos campos.

José Ángel Sánchez es el responsable del cuidado y funcionamiento del campo de la Escuela de golf de la Federación de Madrid, un recorrido de 9 hoyos pares 3. También lo es de la zona de prácticas que consta de 58 puestos de bolas, varios greenes para mejorar el juego corto y la zona donde entrenan las escuelas juveniles de la Federación.

“El golf fue el que me encontró a mí recién acabada la carrera de Ingeniero técnico agrícola por la Politécnica de Madrid. Mi primer trabajo fue la construcción del Centro Nacional haciendo trabajos de topografía, tuberías, etc. Acabando los primeros hoyos del recorrido, me ofrecieron una beca de la RFEG de Greenkeepers: un grado de 2 años en Michigan, Estados Unidos.”

Después de su aventura americana, le contrataron para construir un campo de golf en Kusadasi, Turquía. Volvió a Madrid y estuvo en labores de mantenimiento del campo de golf de Las Rejas, en Majadahonda. Ya en mayo de 2019 la Federación de golf de Madrid le fichó para el campo de 9 hoyos y la zona de prácticas de la Escuela.

“Lo que más trabajo tiene son los greenes, Debido a la humedad del Manzanares, que lo tenemos a escasos metros, tenemos un microclima; bueno para mitigar las altas temperaturas en verano, que aquí bajan un par de grados y lo malo las enfermedades que provocan los hongos en el césped”

En cifras el pasado 2019 se disputó en el campo de la Escuela de golf de la Federación de Madrid 63 pruebas en las que tomaron parte 2.600 jugadores de todas las categorías. Se dieron 9.000.000 bolas y generó 16.000 green-fees, además de otros 530 sólo en la zona de juego corto.

“Estamos inmersos en un plan de actuación general para el campo y la zona de prácticas, renovarlo y rejuvenecerlo para seguir siendo un referente en Madrid”

La evolución que los “Greenkeepers” ha tenido en las últimas décadas, se debe a la formación y a la mayor profesionalización. La ampliación de sus tareas (presupuestos, comunicación con socios y distribuidores, elección y coordinación del personal de mantenimiento, impacto medioambiental, etc.) les ha obligado a reinventarse con el paso del tiempo.

“Me gustaría poder decir que el jugador de golf es respetuoso y cuida el campo arreglando piques y chuletas, rastrillando los bunkers, pero la realidad es que sólo una minoría lo hace”

En la actualidad, el perfil del Greenkeeper es muy variado, abarcando desde ingenieros técnicos agrónomos hasta personas autodidactas, instruidas por sus propios medios y con muchos años de experiencia a sus espaldas.

El greenkeeper es una pieza clave para que los jugadores de golf podamos disfrutar de este deporte, que es una maravilla cuando los greens están bien cortados, los bunkers en su punto y la hierba segada como mandan los cánones.