La llamada de una leyenda que parecía una broma pero te cambia la vida

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Amateur Femenino
Fecha Martes, 31 agosto 2021

Estamos en semana de Solheim Cup, el mejor torneo femenino que hay en el mundo y que, al igual que la Ryder Cup, enfrenta a un combinado europeo contra uno norteamericano. Eso sí, nuestras miradas están puestas en la competición junior, donde por primera vez en la historia tenemos a dos madrileñas: Cayetana Fernández y Andrea Revuelta.

Ambas están teniendo el mejor año de sus cortas carreras, la primera con el título de Campeona de España absoluto como principal conquista, y Revuelta con el de Campeona de España sub-18 y Europa sub-16 por equipos, aparte de títulos compartidos como los del Europeo sub-18 o el Interautonómico absoluto.

Pero a esta temporada le faltaba un broche de oro, y ese llegó una noche de julio, mientras participaban con Madrid en el Interautonómico Absoluto, con la llamada de una leyenda como Annika Sorenstam, la mejor jugadora de todos los tiempos, y capitana del equipo junior de la Solheim Cup 2021, invitándolas a participar en la edición de este año por los espectaculares méritos que habían hecho.

“Yo sabía que estaba entre las candidatas desde que recibí un mail hace unos meses, pero como las pruebas del ranking Solheim se iban cancelando por el Covid, no sabíamos muy bien cómo sería el equipo, por lo que dependíamos de ser elegidas,” nos contaba Andrea Revuelta.

Tras varias semanas sin tener noticias, y ambas logrando nuevos éxitos en el verano, tanto individuales como por equipos, llegamos a la noche previa a la final del Inter, en Gorráiz (Pamplona), donde a Cata y a Andrea les iba a llegar la gran noticia.

“Llegamos al hotel y vi que tenía cuatro llamadas de un número oculto, y pensé que era una broma que alguien me estaba gastando. Cata me dijo que ella también tenía cuatro llamadas, por lo que pensamos lo mismo, que alguien nos quería vacilar, pero Cata cogió la siguiente llamada y no entendió muy bien, aunque nos dijo que había escuchado algo de ‘Solheim’. Ahí entendí que ella estaba en el equipo, y que probablemente yo también porque tenía esas llamadas. Yo tuve problemas esa noche con el teléfono, pero al día siguiente, justo después de ganar el Inter, me llamó Annika y me dijo que estaba en el equipo, así que fue increíble. Es un gran orgullo para mí y un gran logro, creo que me merezco estar en el equipo por lo bien que he jugado todo el año, así que ahora a disfrutar esta gran experiencia,” aseguraba la propia Revuelta.

La historia, contada por Cayetana Fernández es incluso más curiosa, ya que al recibir la quinta llamada con número oculto, y pensando que era una broma, le dio el móvil a Carolina Chacarra para que fuera la encargada de responder: “Cogió el teléfono y empezó a hablar en inglés, y pasados unos segundos me agobié y pensé que era una broma o estafa con la que me iban a cobrar y le dije que colgara… Justo en ese momento recordé que mi madre había dado ese teléfono para lo de la Solheim, y Carol me dijo que la chica se había presentado como Ana o Anika, con lo que empecé a darme cuenta de que podía ser la llamada de la Solheim. Por suerte, volvió a llamar y pude hablar con ella para que me diera la noticia y, obviamente, fue un subidón. Me hace muchísima ilusión poder participar en esta Solheim junior, ya que era uno de mis objetivos, y me acerca más al objetivo principal que es el de jugar el Masters de Augusta femenino, el que ha jugado Carol este año. Pero esto de la Solheim es un sueño, y más vivirlo con Andrea.”

Un lujo de representación madrileña y española en una competición que reúne a las mejores jóvenes de Europa, bajo la capitanía de la más grande de todos los tiempos, Annika Sorenstam, que cambió la vida de Andrea y Cata con una llamada (o varias).