Historias del Club de Campo: Lo cerca que estuvo Piñero de ser Manolo Santana

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Profesionales
Fecha Jueves, 3 octubre 2019

Tenía once años Manolo Piñero cuando sus padres decidieron hacer las maletas y embarcarse en una aventura. Dejaron Badajoz y se fueron a vivir a Madrid para ganarse la vida. Por aquel entonces, año 1963, se echaba casi el día entero para hacer un viaje que hoy dura unas cuatro horas. Sí, era una aventura. Una nueva ciudad. Un futuro nuevo.

Los Piñero decidieron instalarse en Aravaca, curiosamente la misma zona donde ya vivían los Cañizares, dos sagas que pronto cruzarían sus vidas y estrecharían lazos para toda la vida. Entonces, claro, no sabían que esto iba a ocurrir.

Había que llevar dinero a casa y tocaba arrimar el hombro. Es el momento en el que entra en escena la abuela Catalina. Se entera de que en el vecino Club de Campo Villa de Madrid buscan niños para hacer de recogepelotas en el tenis a cambio de un pequeño sueldo. ¡Voilá! Se abre una oportunidad. Agarra del brazo al pequeño Manolo y se va directa al club.

La casualidad, el destino o vaya usted a saber qué hace que la abuela Catalina escoja la puerta de arriba para entrar al Club de Campo. Arriba está el golf y abajo está el tenis. Pregunta a la primera persona que se cruza cuando entra en el club: “Oiga, me han comentado que buscan recogepelotas y aquí traigo a mi nieto para que le den trabajo”. El cuestionado no era otro que el caddie master del campo de golf y le replica a la señora: “como quiera, pero aquí también estamos buscando caddies para trabajar”. No se habló más. Manolo se incorporó en ese mismo instante a la plantilla de caddies del Club de Campo Villa de Madrid, donde ya estaba trabajando José María Cañizares.

Aquel fue el primer contacto de Piñero con el golf. A partir de ahí forjaría una carrera de leyenda salpicada de maravillosas historias, como esos inicios en los que apenas podía cargar con la bolsa de palos y eran los jugadores los que terminaban llevándola a hombros por las cuestas del Club de Campo.

Piñero bien podría haber sido Manolo Santana si su abuela Catalina hubiera entrado por la puerta de abajo del Club del Campo. Sin embargo, la historia estaba esperando a un extraordinario golfista. Piñero ganó doce títulos profesionales, nueve en el European Tour, entre ellos dos Madrid Open, representó nueve veces a España en la Copa del Mundo y ganó dos (1976 y 1982) y fue un miembro clave en el equipo europeo de la Ryder Cup. La jugó dos veces y ganó una (1985). Todo gracias a su abuela Catalina y al instinto del caddie master de la época.