Golf con Humor, en mayúscula

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Fecha Viernes, 20 marzo 2020

 

Luís Román afronta el golf de una manera diferente.

Comete, seguramente -y sin el seguramente-, los mismos errores que el resto de golfistas, pero los afronta con una dosis de humor e ironía que se refleja con gran acierto en la gran cantidad de artículos publicados. Una selección de ese trabajo terminó recopilado en su libro: "Un Juego Endemoniado", Ed. Editables, https://editables.es/para-echar-unas-risas
90 páginas,  y https://www.amazon.es/juego-endemoniado-Luis-Rom%C3%A1n-Cantarero/dp/8417018417

 

Como dice la contraportada del libro, "Todo aquel que se inicia en el golf experimenta dos sensaciones contrapuestas y, a Dios gracias, de forma no simultánea: placer y dolor.

A través de diversos relatos con un indiscutible carácter humorístico, Un juego endemoniado nos desvela los entresijos de este deporte: sus orígenes, sus prototipos, su técnica... 

También trata al golf desde escenarios dispares: ciencia ficción, serie negra, tauromaquia e, incluso, lo compara con el fútbol, aunque, como dice  el propio autor, «cualquier persona que sienta pasión por ambos deportes tiene un serio desequilibrio psíquico. Al menos, ese es mi caso».

Y para hacernos pasar un pequeño rato de desahogo y reflexión, Román nos ha mandado este pequeño texto. Muchas gracias, Luís.

"Todos sabemos que, aunque teoría y praxis son las dos caras de una misma moneda, a veces parecen tan difíciles de armonizar como la vida social de un narcotraficante.

      Desde luego, hay disciplinas donde esta circunstancia está más acentuada que en otras. El sexo, por ejemplo, sería un claro ejemplo de ello, donde los conocimientos teóricos y las capacidades prácticas pueden estar tan alejados como el tormento y el éxtasis.

      El golf también estaría dentro de este tipo de actividades; el conocimiento enciclopédico de reglas y movimientos técnicos no te aseguran una buena salida de drive. Tú puedes desear tener un swing lento como un glacial pero, en el campo, tiendes a dar un latigazo tan desagradable como un escaparate de ortopedia.

      Acortar las distancias entre lo que sabemos del juego y el juego propiamente dicho es un reto a la altura de los dioses.

Como los dioses, en estos días, están ocupados atendiendo súplicas de mayor calado, ocupémonos nosotros  de este reto empezando por los libros y esperando que cuando volvamos al campo nuestro cuerpo haya asimilado lo aprendido.", por Luis Román.