Esta Semana Santa entrena la felicidad jugando a golf

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Fecha Lunes, 29 marzo 2021

Una buena actitud, hacer ejercicios de autocontrol diarios, tener cierta disciplina con uno mismo, ayudan a dejar atrás las sensaciones de incertidumbre, desconcierto, miedo y agotamiento mental, que la mayoría de la población está sufriendo después de un año de pandemia.

Una de las actividades más completas y que aúnan ejercicio físico seguro, autocontrol, disciplina, aire libre y buena compañía es la práctica del golf. El músculo de la felicidad.

Puede parecer “Misión Imposible”en estos tiempos, pero es importante vivir el momento presente. No sabemos lo que vendrá mañana, disfrutemos hoy y qué mejor manera que haciendo deporte rodeados de naturaleza.

La crisis sanitaria del COVID-19 ha sido un gran golpe a la humanidad entera sacándonos de nuestra zona de confort y llevándonos a escenarios inciertos.

La práctica del golf es una de las más segura frente al COVID-19, contando además con un protocolo validado por el Ministerio de Sanidad, elaborado juntamente con las Asociaciones y Federaciones más representativas. Este protocolo se aprobó en pleno confinamiento, el pasado mes de mayo del 2020 con la colaboración de sindicatos, CCAA y la Federación Española de Municipios y Provincias, y coordinado por la Secretaría de Estado de Turismo.

La crisis del coronavirus abre una oportunidad única para evaluar el impacto que el deporte, la actividad física y el ejercicio pueden tener en la esperanza de vida de los ciudadanos teniendo en cuenta que un 13,4% de las muertes en nuestro país son atribuibles a la inactividad física.

 

De hecho, un informe liderado por Bahman Farahmand y Anders Ahlbom, profesores del Karolinska Institutet (Suecia), revela que los golfistas tienen una esperanza de vida cinco años mayor que la media de las personas del mismo sexo, edad y nivel sociocultural.

 

Entre los beneficios que se atribuyen a esta práctica deportiva destacan: la disminución de entre un 36 y un 68 % del riesgo de rotura de cadera; una reducción de entre el 30 y el 40 % de padecer diabetes; o una caída de entre un 20 y un 35 % en la probabilidad de sufrir un episodio cardiovascular, así como de padecer diversos tipos de cáncer.

 

Se ha demostrado que la práctica de deporte en espacios abiertos, oxigena la mente y el cuerpo y potencia la síntesis de la vitamina D. Además, el entorno en el que es practicado ayuda a combatir y ralentizar las enfermedades mentales, otra de las consecuencias más inmediatas de la pandemia sobre la que comienzan a alertar diferentes expertos. El beneficio psíquico, tan importante en estos tiempos de miedos e incertidumbres, por aquello de practicarse junto a familiares y amigos y de fomentar el intercambio de afectos, ocios e intereses.

 

Una actividad atractiva, segura y saludable para cuerpo y mente. Los que lo practican lo saben; es una actividad deportiva brillante, atractiva y adictiva que, por su propia idiosincrasia, te enfrenta contra ti mismo, fomentando por ello valores tan esenciales como la constancia, el trabajo y la humildad.

Esta Semana Santa desconecta jugando al golf.