El golf está en tus manos, cuídalas

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Fecha Martes, 12 enero 2021

Los guantes tienen una importancia vital en el golf; mejoran el agarre del palo y, como consecuencia, el golpe a la bola.

Si nos sudan las manos, o nos hemos echado crema, llueve o el ambiente es muy húmedo, nos veremos en serias dificultades para sujetar el palo con fuerza y determinación. Un guante de golf mejora todo esto, pues los materiales con los que están confeccionados aportan la adherencia adecuada. De ahí que la mayoría de los profesionales no prescinda jamás de sus guantes en una competición.

Otra ventaja importante es que los guantes de golf protegen de las rozaduras y callosidades que aparecen cuando se juega durante muchas horas y de las bajas temperaturas durante el invierno.

Pero también hay deportistas que se sienten incómodos al llevar guantes de golf, bien porque les dan calor, bien porque limitan los movimientos o las sensaciones de su mano si son muy gruesos. Esto puede deberse a que no cuentan con los guantes de golf adecuados.

A un guante de golf se le tiene que pedir adaptabilidad, que encaje en nuestra mano a la perfección, de lo contrario, estaremos restando destreza a nuestro juego y ello conllevará una pérdida de grip y confianza en el swing. Tener en cuenta que los guantes, al ser de piel, ceden con el tiempo, así que será recomendable comprar un modelo algo ajustado.

Como en la mayoría de los accesorios y elementos del equipamiento de un golfista, los guantes han sufrido una notable transformación con el paso de los años al incorporar elementos tecnológicos que mejoran su ligereza, transpirabilidad y agarre. Algunas de esas innovaciones se traducen en las siguientes características:

- Perforaciones en los dedos para una mayor transpirabilidad.
- Zonas elásticas para un movimiento natural de la mano y dedos.
- Cierre de velcro para un ajuste personalizable.
- Incorporación de tecnologías como GORE-TEX® o Dri-FIT que ayudan a mantener las manos secas.
- Incorporación de una fibra antibacteriana que disipa el calor y la humedad.

Y además del guante de golf, unos guantes en invierno para que las manos no se enfríen, es una idea excelente.

Tu golf está en tus manos, mímalas como mimarías el palo.