El ayer y hoy de las bolas de golf

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Fecha Viernes, 26 junio 2020

No hay un solo elemento que haya influido más en la historia del golf que la bola. La naturaleza y la efectividad de los distintos tipos de bola han determinado la evolución del juego.

Para entender el golf es necesario conocer la evolución de las bolas de golf.

Cada nuevo material que se utilizaba para la fabricación de las bolas de golf, cambiaba las características del vuelo de la bola. Y cada tipo de bola que se empleó afectó a aspectos del juego como el diseño de los palos, el estilo de juego y la longitud de los campos.

Las primeras bolas de golf estaban hechas de madera de haya. Fue en el año 1618 cuando se introdujo la bola de golf hecha con plumas de ganso apretadas en pieles de vaca o de caballo.

Las bolas de cuero se fabricaban con tres piezas de un ancho de 1/16 de pulgada, normalmente de toro o de caballo. Las piezas se cerraban mediante dos trozos rectangulares de 5/32 de pulgada. El relleno era de pluma de ganso o de pollo.

Al mojar la bola, la piel tiende a encogerse apretando a las plumas cuando se seca, mientras que las plumas tienden a expandirse al secarse. La combinación de éstas dos acciones producía una bola dura que resultaba jugable.

Una vez acabada la bola se pintaba de blanco para hacerla más visible.

Aunque no se podía cambiar de bola durante un hoyo, sí era legal cambiar al comienzo de un nuevo hoyo. Si una bola en juego resultaba dañada tenía que ser jugada hasta acabar el hoyo. Los buenos golpes afectaban a la bola, pero un golpe mal dado podía destruirla. El juego se basaba más en la fineza que en la distancia.

Bajo condiciones normales, el promedio de distancia con el drive se situaba entre los 135 y los 165 metros. Claro que los hoyos eran más cortos que en la actualidad.

Las bolas de cuero no eran perfectamente redondas. A pesar de eso volaban y rodaban bastante bien. En las duras superficies de los greenes de esa época, éstas bolas adquirían más precisión que en los actuales y perfectos greenes.

Aunque las bolas de cuero fueron la tecnología predominante durante cientos de años, tenían dos grandes desventajas: su duración y la dificultad de conseguirlas.

De costosa fabricación y poca vida útil ya que se estropeaban fácilmente, se siguieron utilizando hasta 1848, fecha en que apareció la bola de gutapercha; una goma vegetal procedente del árbol tropical gutta.

El promedio de distancia con el driver de un jugador normal usando una bola de gutta percha era de entre 155 y 170 metros, unos 25 metros más que con una de cuero.

El reinado de la guttie duró hasta la aparición de la pelota Haskell, que tenía el centro de goma.

El año 1905, William Taylor, pudo hacer la primera patente de la historia. Patentó los alveolos en las pelotas de golf, toda una revolución teniendo en cuenta que en la misma época había bolas hechas de malla.

Para saber si una pelota de golf es la oficial deben reunir estas características:

·       Tienen que ser pelotas asimétricas

·       Diámetro mínimo de 42,67 milímetros

·       Peso máximo de 45,93 gramos

·       Tiene que tener la capacidad de coger una velocidad máxima de 76 metros por segundo

 

Las bolas de golf actuales están hechas de materiales sintéticos como el surlyn o el poliuretano.