Diario del Open: Jorge Campillo no le lleva la contraria a Gary Player, aunque lo parezca…

Ampliar
Profesionales
Fecha Jueves, 18 julio 2019
Jorge Campillo (+5) ha comenzado el Open Championship con una vuelta de 76 golpes. Un mal día. Al extremeño no le han salido las cosas. Su cara lo decía todo después de firmar la tarjeta. Una mezcla de frustración y decepción. No ha jugado bien y, sobre todo, ha pateado mal. Y aquí es cuando el golf nos vuelve ofrecer una lección de lo peculiar que puede llegar a ser. Curiosamente, no hay nada que haya trabajado más Campillo en los días previos al Open que el putt. Ha tenido hasta tres sesiones largas de trabajo específico con su entrenador, Mike Kanski. Todas aquí, en Royal Portrush. Parece un sinsentido, ¿no creen? Dónde quedó la afirmación del gran Gary Player cuando dijo en su día “cuanto más entreno, más suerte tengo”. Pues bien, aunque parezca que Campillo se ha empeñado en llevarle la contraria al gran Caballero Negro del golf, nada más lejos de la realidad. Son dos cosas compatibles. ¿De qué manera se puede explicar lo que le ha ocurrido hoy con Jorge a alguien que no esté familiarizado con este deporte? Simplemente, el golf ha sido, es y será siempre así. Uno sabe perfectamente cuándo siembra, pero no se puede conocer a ciencia cierta cuándo se recoge. Por eso es tan mental. Por eso la paciencia juega un papel tan importante. Por eso es vital que los jugadores cuando apuestan por una línea de trabajo, vayan a muerte con ella durante un tiempo prudencial. Hoy Campillo era la viva imagen de la desolación. Es casi inevitable no tener la sensación de tiempo perdido. Pero no es así y el propio Jorge lo sabe. Todo este trabajo que ha puesto en estos días en los greenes acabará apareciendo más pronto que tarde. No es tiempo perdido, ni va a caer en saco roto, sólo hay que tener la paciencia necesaria para ver los frutos. No se puede plantar un olivo y esperar que dé aceitunas al día siguiente… Mientras llega ese día, que bien podría ser mañana, cuando tendrá que hacer una vuelta bajo par para superar el corte, el extremeño, al menos, se lo toma con humor, y eso ya es un buen primer paso. “Sí, la verdad es que he trabajado mucho el putt esta semana, igual lo que tenía que haber hecho es como Koepka, que ha dicho que no ha trabajado nada en los greenes y ha metido unos putts tremendos… Quién sabe”, asegura. Mientras, habrá que seguir desentrañando uno a uno todos los misterios del golf, que haberlos, haylos. Y muchos.