Diario del Open: El golf también da ejemplo en la batalla medioambiental

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Profesionales
Fecha Viernes, 19 julio 2019

El golf es un deporte de caballeros. Y no, no es un tópico. Hay unas reglas de etiqueta que todo jugador debe observar y que empiezan, por ejemplo, por ser cada uno árbitro de sí mismo. Esto no ocurre en ninguna otra actividad y traslada unos valores que son positivos para la sociedad.

 

Precisamente, en el Open Championship, el British de toda la vida, el torneo más antiguo del mundo que se juega desde 1860 y que organiza el Royal and Ancient, institución que se encarga de preservar los valores del golf, se ha impulsado este año una preciosa iniciativa que vuelve a dar una lección a todos. Se trata de predicar con el ejemplo. 

 

El British le ha declarado la guerra al plástico, como uno de los principales agentes contaminadores de los océanos. Así, este año no se reparten, ni se venden, las habituales botellas de agua de plástico presentes en todos los eventos deportivos. ¿Y la gente cómo calma la sed, se preguntarán?

 

Pues bien, el Open ha repartido más de cinco mil envases metálicos que se pueden ir rellenando. Los jugadores tienen unos azules personlizados con su nombre y en cada tee hay unas fuentes de agua donde se pueden recargar los recipientes, una misión de la que suelen estar pendientes los caddies.

 

A los medios de comunicación desplazados al British también se les ha hecho entrega de una botella de metal, parecida a un termo, que se puede recargar en dos estaciones de agua instaladas en la misma sala de prensa. Las estaciones funcionan con dos chorros de agua fría y templada y cada periodista recarga ahí.

 

Lo mismo ocurre con los espectadores. Por un módico precio inferior a cinco libras se pueden adquirir estos envases amigos del Medioambiente y se rellenan en varias estaciones de servicio que se han colocado por todo el campo. La medida es pionera y ha tenido el respaldo social de todos los estamentos del torneo. Puede ser un punto y aparte en la historia de los eventos deportivos. Desde luego, ese es el objetivo. El lema presente en cada estación de agua debajo de una botella de plástico es: El enemigo número 1 del océano.

 

No es casualidad que esta iniciativa haya partido de un deporte como el golf, cuyo hábitat natural es la naturaleza, y mucho menos en un Open Championship, que se juega en links, campos que siempre están pegados al océano.

 

“El Open tiene una estrecha relación con la naturaleza y con las costas de los links. Es importante salvaguardarlos para las futuras generaciones. Hemos visto el destructivo impacto del plástico en los océanos.

 

Su contaminación es una epidemia, y por eso queremos eliminar todas las botellas de plástico del Open y animar a los jugadores y seguidores a que usen materiales alternativos y sostenibles”, explica Martin Slumbers, director ejecutivo del Royal and Ancient.

El golf vuelve a ser vanguardia en una lucha social y el Medioambiente lo agradece.