Las 'Willy Fog' Sanz os hacemos un tour por Australia

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Profesionales
Fecha Jueves, 14 marzo 2019

Hola a todos,

Lo prometido es deuda, y en este fascículo de las hermanas Sanz Barrio por el mundo, os contamos nuestras aventuras por la maravillosa isla de Australia.

Para poneros un poco en perspectiva, nuestra ruta ha sido la siguiente, Madrid - Melbourne – Adelaida - Coffs Harbour- Canberra – Madrid. Esto hacen un total de 37.834 Km recorridos aproximadamente en las últimas 6 semanas. La distancia más larga entre dos puntos en España son 1079km. Y si se pudiese dar la vuelta al mundo por el ecuador la distancia seria 40.066km, así que podemos concluir que nos hemos dado la vuelta al mundo.

Para los que no conozcáis Australia, es un país maravilloso. Físicamente casi del tamaño de Estados unidos, pero con una población de 25 millones, por lo que viven muy cómodos. Su naturaleza es impresionante, eso sí, no te metas en las matas a buscar tu bola, porque tienen un número aproximado de 100 tipos de serpientes venenosas diferentes, y bueno no hablemos de arañas y bichos, que si te descuidas no lo cuentas. Por norma general, en Australia, si no sabes qué animal es, no te acerques.

Sanz Australia on Vimeo.

Y los famosos, como los canguros o los koalas, trátalos con respeto, porque son agresivos. A nosotras nos fascina, porque encuentras animales en los campos de golf que aquí nunca soñarías con verlos, cuando estás jugando y ves un canguro flipas, pero para los australianos es cómo si fuese una ardilla, están tan acostumbrados que no les dan mucha importancia.

Los australianos son gente encantadora, muy isleña, muy tranquila y agradable. Además, tenemos la suerte de que, para estos torneos, la gente nos acoge en sus casas. A través del tour, el campo se pone en contacto con los socios, y se ofrecen voluntarios para acoger a las jugadoras. Es una experiencia increíble, porque conoces a gente maravillosa, que te abre sus casas, te alimenta y te cuida cómo si fueses de su familia. A la pregunta, ¿habéis tenido malas experiencias? la respuesta es que obviamente sí, pero la verdad, nosotras de los cientos de familias que nos han acogido, sólo una vez hemos tenido una mala experiencia, y nunca en Australia. Lo bonito de quedarte con familias, es que creas vínculos con gente de otro país, con costumbres muy diferentes, y te das cuenta de que tus estándares y los de ellos no son los mismos. Eso sí, si tienes suerte de encontrar una buena familia, ese vinculo es para siempre. La primera casa donde nos quedamos en Melbourne, a la cual llevamos viniendo 4-5 años, cuando entramos por la puerta nos dicen, “ya sabéis donde están vuestras habitaciones” y convivimos toda la semana como si viviésemos allí todos los días. Es una experiencia que le recomiendo a todo el mundo, porque sólo vemos cosas malas en las noticias, pero el mundo está lleno de gente maravillosa a la que merece la pena conocer. Y ya si encima, tienes la suerte como nosotras, de que un miembro de la familia es chef, preguntas si te puedes quedar a vivir allí para siempre ¡jeje! Qué decir, somos mujeres con apetito.

Los campos de golf son increíbles también. En Australia se cuida mucho la naturaleza por norma general, y como están tan separados del mundo, tienen que tener mucho cuidado con lo que traen los extranjeros. En el control de aduanas, nos revisan hasta los zapatos de golf para que no haya semillas, ya que lo que viene de fuera suele arrasar la flora y la fauna autóctona. Tienen un estándar muy alto de cuidado, es raro que vayas a un campo y esté en malas condiciones. Al tener un clima tan bueno, suelen estar siempre fenomenal.

El Vic Open de Melbourne se juega en un campo en el mar que es un links. Es una sensación rara para nosotras, que estamos acostumbradas a ver links en Escocia, pero creerme, el viento sopla con las mismas ganas, aunque haga sol. Este torneo ha sido el primero en la historia en tener premios iguales para hombres y mujeres. Además, tiene un formato raro, hay dos cortes, uno el viernes y otro el sábado, y se juega en dos campos. Los tee times son alternos, entre grupos de chicos y chicas, y os podéis imaginar, en el campo de practicas no cabe ni un alfiler, 140 hombres y 140 mujeres intentando dar bolas, ¡CAOS! Pero ha sido muy buena experiencia, porque demuestra que es posible, y alegra ver a los golfistas españoles en el otro lado del mundo.

El campo donde jugamos en Coffs Harbor, Bonville, también es interesante. Está en plena jungla, bueno a mi me parece la jungla, es cómo si estuviéramos en Jurassic Park. Es un campo en el que se pueden ver koalas en la naturaleza, lo cual impresiona mucho, y obviamente serpientes y otros animales autóctonos. En este torneo jugamos en buggy, excepcional en el tour, y es que para que os hagáis una idea la distancia media entre hoyos es de 1km, del green del 8 al tee del 9 tardas casi 10’ en buggy. El año pasado decidieron que andábamos el campo, y doña Laura Davies entro en la oficina y les dijo que era absurdo, que o jugábamos en buggy o ella no jugaba, así que le estamos eternamente agradecidas. Obviamente, nosotras siempre preferimos andar, pero bueno, una vez al año no hace daño.

Para que acabéis con una sonrisa, os cuento la anécdota del viaje, que ocurrió en Bonville.  Una de las noches, nos juntamos la familia donde estábamos Marta y yo, con la familia en la que estaban Nuria Iturrios, Luna Sobrón y Nico, uno de los caddies. Digamos que la casa estaba en mitad de la jungla, por lo que puedes esperar bichos de todos los tamaños. Nico nos estaba contando que había visto una araña enorme en su habitación, y nos estábamos burlando de que seguramente no era tan grande. Después de cenar, Luna y Nico comenzaron la expedición de la caza de la araña. Al rato oímos un grito, y Nuria, Marta y yo entramos corriendo en la habitación, y nos dicen que la araña gigante estaba en el baño. Las tres curiosas, nos acercamos a mirar, y bueno, sí era de un tamaño que en España no se ven, un poquito más grande que una bola de golf, con patas grandes, pero no era para tanto. A la que Nuri está girando la cabeza para salir del baño, a 2 metros de la araña, esta lo que parece ser una mutación genética de la araña a la que mirábamos. Nuri pegó un grito, obviamente, todas nos asustamos, y nos dimos cuenta de que la verdadera araña estaba donde miraba Nuri. Digamos que era del tamaño de un donuts, casi una mano. La señora de la casa decía que esas no hacen nada, que se comen a los moquitos, las llaman las arañas cazadoras “huntsmen”, y Nico nos contaba cómo la noche anterior había notado cosquillitas en el brazo mientras dormía, y se retorcía en su silla de pensar que habían estado recorriendo su cuerpo la noche anterior ¡jaja!

Nos quedamos con ganas de contaros más, pero volveremos pronto con más novedades e historias interesantes. Después de la gira Australiana, comienza ahora la gira americana, así que en el próximo fascículo os contaremos el comienzo del Symetra tour.

Espero que os haya gustado y que estéis todos notando las cosquillitas de la araña andando por vuestros brazos,

Marta y Patricia