Café irlandés contra chuletón para el último día (Diario desenfadado del Open)

Ampliar
Profesionales
Fecha Sábado, 14 abril 2018

Por: Ignacio Pinedo

Tenía que haberme dado cuenta al inicio de la semana de lo que la máquina de café me quería decir... Todos los elogios eran para el café irlandés, tanto es así, que alguno optó por tomarse más de uno y de dos, y el whisky ya empezaba a darles calorcito. Eso mismo parece que le pasa a Paul Dunne, el líder de este Open de España desde el jueves, que lleva tres días absolutamente ardiendo y las mete de todos los colores.

Qué pena no haber visto las señales de esa máquina de café, haber metido unos euros en las apuestas, y quien sabe si mañana podría estar escribiendo en este página desde Bahamas.

Pero bueno, para eso todavía falta mucho, y esperemos que ese café irlandés sea simplemente un acompañante del gran menú, servido por dos norteños como Nacho Elvira (Cantabria) y Jon Rahm (Bilbao), que seguro ofrecerán una buena dosis de chuletón para que el público español lo disfrute. Desde luego, el espectáculo que han dado hoy ambos bien merece varias estrellas Michelín, pero mañana buscarán la excelencia.

Parece que la opción de un buen cocido madrileño no se contempla, aunque por momentos pintaba a que la vuelta de Pedro Oriol podría ser escandalosa, pero finalmente se quedó en muy buena, y mañana su objetivo será afianzar el top-10, ya que ocho golpes de diferencia respecto a Dunne se antojan muy difíciles de recuperar.

Y no será porque 'Pit' no lo ha intentado, ya que ha jugado muy bien, pero dos errores le han privado de luchar mañana por el torneo. Eso sí, el golpazo del 17 no se lo quita nadie, y la sensación que ha tenido mientras veía volar la bola, imaginándose a bordo del coche que patrocina el hoyo en uno, no se la quita nadie.

La cruz del golf madrileño ha sido para Sebastián García-Rodríguez, que ha vivido en sus carnes lo cruel que puede ser este deporte. Llevaba una vuelta muy buena de -3, luchando por escalar posiciones rumbo al top-10, pero un mal golpe en el 16 le ha torcido los planes y ha echado por tierra todo el trabajo. Pero de todo se aprende, y el 'Chino' volverá al Open de España y sabrá cómo gestionar esos momentos.

Igual que yo, que para la próxima vez intentaré aprender de lo que me quieren decir las máquinas de café.